La piel se irizó en el Maracaná. Algunos se querían morir cuando José Francisco Cevallos atajó el penal decisivo a Washington y Liga era el nuevo rey de América. La mayoría de los hinchas ecuatorianos que viajaron a Brasil no lograron contener las lágrimas. El llanto cesó cuando Patricio Urrutia mostró la Copa Libertadores a los 3.500 aficionados de la U que coparon un sector minúsculo del emblemático estadio de Río de Janeiro. ”Dale campeón, dale campeón….” gritaban los corazones ‘Azucenas’.
El sueño se hizo realidad. Liga se convirtió en el primer equipo ecuatoriano en ganar el torneo más importante del continente: La Copa Libertadores de América. Además, jugará el Mundial de Clubes en Japón en diciembre. ¿Qué más se puede pedir?
Momentos inolvidables vivieron los seguidores ‘Albos’ que estuvieron en Río de Janeiro, ciudad que presenta mucha pobreza y destaca el Pan de Azúcar y el Cristo de Corcovado como sus máximas maravillas. No se equivocan.
El calor de los brasileños se percibió desde la llegada. Varios fanáticos de Flamengo, acérimo rival de Fluminense, al ritmo de la Samba, baile característico de esa localidad, recibieron a los hinchas de Liga que lucían cansados tras nueve horas de viaje. En la playa de Copacabana, los bikinis provocadores de las ‘garotas’ fueron reemplazos por pantalones jeans y camisetas del ‘Flu’. Una avioneta en el aire flameaba la bandera de la Copa Santander Libertadores. Río de Janeiro vivía una fiesta.
A las 16h00 de Brasil, 50 buses de Liga se formaron en Copacabana y partieron en caravana rumbo al Macaraná, después de enfrentar una batalla de cánticos con los aficionados de Fluminense que terminó en un intercambio de fotografías y vasos de cerveza.
Ya en el Maracaná, la policía de Brasil formó un callejón para que los ecuatorianos puedan acceder al estadio. Los ‘Albos’ corrían para evitar recibir los insultos de sus rivales, aunque unos pocos se paraban para provocar a los aficionados locales.
El partido se definió en penales. José Cevallos fue el héroe de la jornada y desató la locura de los ecuatorianos en las gradas del Maracaná. Se repetía la historia del Mundial de 1950 - Uruguay campeón del mundo - : “Maracanazo, Maracanazo” correaban los aficionados del campeón ecuatoriano, hoy ‘Rey de América’.
Momentos inolvidables vivieron los seguidores ‘Albos’ que estuvieron en Río de Janeiro, ciudad que presenta mucha pobreza y destaca el Pan de Azúcar y el Cristo de Corcovado como sus máximas maravillas. No se equivocan.
El calor de los brasileños se percibió desde la llegada. Varios fanáticos de Flamengo, acérimo rival de Fluminense, al ritmo de la Samba, baile característico de esa localidad, recibieron a los hinchas de Liga que lucían cansados tras nueve horas de viaje. En la playa de Copacabana, los bikinis provocadores de las ‘garotas’ fueron reemplazos por pantalones jeans y camisetas del ‘Flu’. Una avioneta en el aire flameaba la bandera de la Copa Santander Libertadores. Río de Janeiro vivía una fiesta.
A las 16h00 de Brasil, 50 buses de Liga se formaron en Copacabana y partieron en caravana rumbo al Macaraná, después de enfrentar una batalla de cánticos con los aficionados de Fluminense que terminó en un intercambio de fotografías y vasos de cerveza.
Ya en el Maracaná, la policía de Brasil formó un callejón para que los ecuatorianos puedan acceder al estadio. Los ‘Albos’ corrían para evitar recibir los insultos de sus rivales, aunque unos pocos se paraban para provocar a los aficionados locales.
El partido se definió en penales. José Cevallos fue el héroe de la jornada y desató la locura de los ecuatorianos en las gradas del Maracaná. Se repetía la historia del Mundial de 1950 - Uruguay campeón del mundo - : “Maracanazo, Maracanazo” correaban los aficionados del campeón ecuatoriano, hoy ‘Rey de América’.
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